Anunciaron los nominados al Grammy 2010
Hace instantes se anunciaron en el Club Nokia de Los Angeles a los nominados en las 109 categorías de la 52 edición de los Premios Grammy.
En la categoría de Mejor Album Latino Tropical, la lista de postulantes es muy pareja ya que compiten dos ganadores del reciente Grammy Latino, Omara Portuondo (Gracias) y Luis Enrique (Ciclos) junto a nuestro amigo José Lugo (Guasábara), Isaac Delagado (Así Soy) y el grupo Tiempo Libre (Bach in Havana).En la categoría de Mejor Album de Latin Jazz están los ganadores del mismo premio en el Grammy Latino, Bebo & Chucho Valdés (Juntos Para Siempre), compitiendo con Miguel Zenón (Esta Plena), Claudio Roditi (Brazilliance X 4), Chembo Corniel (Things I Wanted To Do) y Geoffrey Keezer (Aurea).Zenón postula también en la categoría de Mejor Solo Improvisado de Jazz por la canción “Villa Palmeras” de su disco Esta Plena.Otro nombre latino que figura en otras categorías es el del cubano Paquito D’Rivera cuyo disco Jazz-Clazz está nominado como Mejor Album de Crossover Clásico y su composición “Borat in Syracuse” (del mismo disco) postula a Mejor Composición Instrumental.
Categoría 59 – Mejor Album Tropical Latino (Vocal o Instrumental)
Asi Soy - Isaac Delgado [Machete Music]
Ciclos - Luis Enrique [Top Stop Music]
Guasábara - José Lugo Orchestra [Caminalo Discos Inc./Sony Music Norte]
Gracias - Omara Portuondo [World Village]
Bach In Havana - Tiempo Libre [Sony Classical]
Los premios se entregarán el Domingo 31 de Enero del 2010 en el Staples Center de Los Angeles.
“Sin Censura”, el Cano Estremera se apoderó
del Anfiteatro Tito Puente complaciendo a su
gente en todo momento.
del Anfiteatro Tito Puente complaciendo a su
gente en todo momento.
Sin pena y sin Censura, así definitivamente tenemos que clasificar la presentación de Carlos Enrique Estremera, “El Cano Estremera” en el anfiteatro Tito Puente. Acompañado de la orquesta la cual bromeando bautizó como “Orquesta Porcina” comentó “El Cano” por la cantidad de lechones que en ella tocaban, y abrió paso a una noche de puro entretenimiento, “Soneo” y salsa pero de la buena.
Aprovechando la oportunidad para exponer su punto de vista al ritmo de su música en varios de temas, “La Tiraera” no faltó pero sí que entretuvo a su fanaticada quien no dejaba de gritar, bailar y de disfrutar el acontecimiento.
Definitivamente necesitamos más de estos momentos para animar a la sociedad ya que al “Cano” le sirvió de desahogo pero a la gente le sirvió de chispa para agitar al cantante, reír y compartir entre ellos mismos como si muchos se conocieran de años.
Contento de tocar nuevamente en el Anfiteatro Tito Puente y más alegre por la respuesta de público al asistir al evento para pasarla bien. Una noche entre “Panas” mejor describe el evento del cual participaron Papo Luca, Willie Rosario, Ender Dueño, el aballarde “Tego Calderon” y el Jibaro Jazz, Pedro Guzman.
Hay que resaltar también lo bueno que estuvo el sonido y la iluminación del evento ya que regularmente en el anfiteatro una de las dos cosas casis siempre falla y en este concierto ambas estuvieron a la par del espectáculo, esperemos comenzar a ver más eventos donde artistas del patio puedan compartir su talento y a la vez echar “Pa ‘lante” esta economía disfrutándolo en el proceso.
Comentario por: José Rosario
Cano Estremera y Néstor Sánchez
Son dos de mis cantantes favoritos. Y son cosas del destino que la fecha de hoy, 2 de Setiembre, sean fechas significativas en su biografía.Son albinos los dos y son, repito, dos de mis soneros favoritos de todos los tiempos.Uno de ellos es Néstor Sánchez, conocido como “El Albino Divino”, una de las voces más limpias y sabrosas de la Salsa. Newyorrican que empezó profesionalmente con Ray Rodríguez y que luego recaló con el gran Tony Pabón para ser la voz principal de la recordada banda La Protesta.Néstor sería después vocalista del Conjunto Candela hasta que fue llamado por Larry Harlow para tomar la vacante de Junior González en su orquesta. Estar con Harlow era estar en Fania y Sánchez participó en proyectos como el Homenaje a Beny Moré 1 de Tito Puente, el disco de Julio Castro y La Masacre de 1984 e hizo coros en muchísimos discos de la época.En algún sitio leí que al referirse de los cantantes que pasaron por su orquesta, Larry siempre reconoció que aunque el más importante y representativo fue Ismael Miranda, Néstor Sánchez fue el mejor.A fines de los 80s Néstor, conocido como “El Albino Divino” hizo un disco solista titulado Como Nunca que incluía una versión salsera de “Los Amantes”, a mi gusto una de las mejores “baladas en Salsa” de todos los tiempos.Poco antes de morir, el 2 de setiembre del 2003 víctima de cáncer al pulmón y apenas con 54 años de edad, Sánchez había participado en el disco La Gran Reunión de Bobby Valentín y se había re-unido con Harlow y las Estrellas de Fania en diversas presentaciones.El otro albino de la Salsa, que hoy 2 de setiembre cumple 51 años de edad, es Carlos Enrique Estremera Colón. Nacido en Santurce, Puerto Rico, Estremera dio sus primeros pasos profesionales en la música con el Grupo Barrio Latino, con Los Pleneros del Quinto Olivo y con la Orquesta Mulenze. Sin embargo, se hace conocido en “las grandes ligas de la Salsa” cuando ingresa a la banda de Bobby Valentín y, de arranque, pega el hitazo “La Boda de Ella”.Se le conoce como el “Cano” Estremera y con Valentin marcó toda una época formando el frente de cantantes con Johnny Vásquez y Rafu Warner hasta 1984 en que rompe esa asociación para tentar como solista.De solista “Cano” consolida lo que ya se vislumbraba en su etapa con Bobby: estábamos frente a un sonero de gran inventiva, capaz de improvisar mejor que cualquiera en cualquier tarima.
Desde 1986 Estremera empieza su discografía propia, aunque no tan continua como nos gustaría. Esto debido tal vez al “carácter contestatario” de Estremera frente al “establishment comercial” de la industria.Una “especie de consuelo” ante la discografía intermitente del “Cano” son la buena cantidad de “grabaciones en vivo” que dan cuenta de este EXCEPCIONAL SONERO (así con mayúsculas), para mi gusto entre los mejores de su generación e incluso de todos los tiempos, aunque muchos consideran que muchas veces el boricua se excede en público.Lo que no me parece exagerado es el apelativo de “Dueño del Soneo”, tal como se le ha titulado (¿auto titulado?) en los últimos años de su carrera musical.Es coincidencia que los dos “albinos de la Salsa” Néstor Sánchez y Carlos Estremera no hayan tenido el apoyo comercial que su talento merece. ¡Cosas de la industria musical!, que sin embargo no nos impiden rendirle el homenaje que ambos merecen.
Comentario por: Eduardo Livia Daza
"Cano Estremera para rato"
"La ametralladora del soneo"
“Yo soy el menos malo que hay. No puedo sentarme a escuchar un disco para decir voy a aprender con éste. Por eso ya no oigo salsa”Sus músicos lo desafían y a Carlos “Cano” Estremera le sube la presión, cerrando los ojos para liberar su musa en el montuno con una avalancha de soneos que no pocos melómanos cuentan para ver si supera su hazaña anterior.
El 29 de julio de 1990, en la plaza de recreo de Guánica, encadenó 105 inspiraciones consecutivas en el montuno de la salsa romántica “A mí”.
Al siguiente día, en las fiestas patronales de Comerío, vocalizó 106 pregones. En Yabucoa mejoró la marca con 128 soneos y el 25 de agosto, en Juana Díaz, llegó a 130. Así se desató el mito del cantante albino Carlos “Cano” Estremera, orgullo del residencial público Fray Bartolomé de las Casas en Santurce que en 1990 se autoproclamó el “Dueño del Soneo”, apelativo que resienten algunos de sus colegas.Comentario por: Jaime Torres Torres
El Cano no es un ejemplo malogrado: es, simplemente, el Cano, el mejor sonero que le queda a Puerto Rico. Y es refrescante que no los marque la hipocresía que caracteriza a otros faranduleros con su cristianismo empaquetado y su moralismo rancio y apestoso. El Cano es un buen ejemplo de artista, no de predicador mojigato, de los que tenemos ya demasiados.
“Esa fue una campaña que creé cuando fuimos a sacar el disco “Dueño del soneo” porque el género estaba en la transición de la salsa a la balada. Y era necesario que el público que no sabía de salsa tradicional, al escuchar a Eddie Santiago, David Pabón y Willie González, no se engañara pensando que ésos eran los soneros bravos. Para mí era necesario abrirle los ojos a la gente”, recuerda Cano Estremera, apodado también, por su albinismo, “El Niño de Oro”.
Mientras otros cantantes enfocaban sus talentos en la llamada salsa cosmética, Cano perfiló como una especie de “salvador” para la expresión.
La jugada propició los encuentros de soneros en tarimas como la del Día Nacional de la Salsa, de los centros nocturnos y de los coliseos. Sus duelos con José Alberto “El Canario” y Domingo Quiñones son épicas salseras que han trascendido a otras latitudes. “Fue una logística que revitalizó la salsa y le enseñó al público la diferencia entre los cantantes y los improvisadores. Esto revitalizó la salsa, como en este momento lo hubiera hecho mi reunión con Bobby Valentín, que lamentablemente quedó en nada”.
Cano, sin embargo, aclara que su desarrollo como sonero no discurrió al lado del “Rey del Bajo”. Su padre Aquilino disfrutaba de los elepés de Ramito, Chuito el de Bayamón y otros trovadores. Cano los escuchaba mientras se mecía en un columpio del patio del caserío. Los secretos de la rima y la improvisación son herencia de los exponentes de la trova borincana y del estudio de los estilos de Marvin Santiago e Ismael Rivera.
“La rima es indispensable para cantar salsa. No estudié la escuela cubana hasta después de oír a Maelo. Y como deseaba sobresalir como un cantante diferente me nutrí mucho de Ella Fitzgerald, Al Jarreau y George Benson”, explica.
Su vocabulario, uno de los más vastos en la salsa, es fruto de un reto muy original: aprender una palabra cada día. “Aprendí poco en la escuela Haydeé Rexach y no fui a la universidad. Pero jamás olvidé al maestro que me dijo que una palabra por día eran 365 al año”.
En cualquier foro hoy afirma que es el sonero más versado del género. No admira a ninguno de los cantantes de su generación, incluyendo a Gilbertito, Domingo Quiñones y Hermán Oliveras, cotizados entre lo más sensacional y original del género. “Yo soy el menos malo que hay. No puedo sentarme a escuchar un disco para decir voy a aprender con éste. Por eso ya no oigo salsa”.
Su fama de rebelde e irreverente le ha forjado una imagen negativa que le ha pasado factura. El Fideicomiso de Parques Nacionales lo vetó tras un concierto en el Anfiteatro Tito Puente en que dedicó frases peyorativas a la ex gobernadora Sila María Calderón. “Llegó un momento en mi carrera en que se me negó trabajo y se me cerraron muchas puertas por mi personalidad. Yo adopté parte del estilo de los reguetoneros que expresaban abiertamente sus frustraciones e insatisfacciones”, explica.
El verdadero Cano Estremera, de 50 años, es el esposo de la joven profesional Yamira Arce, que lo ayuda en su calendario de presentaciones, padre de Carla, Gilmarie y Eric Joel, y abuelo de cinco niños. Yamira lo acompaña en estos días en que teme por su vida, debido a la enfermedad de fibrosis pulmonar que suele afectar a las personas con albinismo.
Criado por Cástulo López con una disciplina conservadora y religiosa, Cano se define como “un penepé de izquierda” que favorece la estadidad para Puerto Rico. “Patria con hambre no es patria”, sentencia.
Su albinismo ha sido el detonante de algunas dificultades que ha enfrentado en la industria. Percibe que no pocas personas lo subestiman y dudan de sus capacidades. “Piensan que uno es bruto; que uno no puede pensar. Y se equivocan”. En el ojo derecho sólo tiene un 10% de visión y por el izquierdo no ve absolutamente nada, debido a una pedrada recibida durante su niñez que le impide leer y manejar.
Se crió en el residencial Fray Bartolomé de las Casas y lo pregona a mucha honra, aclarando que nunca ha usado drogas y que en los caseríos la mayoría de la gente es muy decente.Comentario de: Juan M. Díaz
“Esa fue una campaña que creé cuando fuimos a sacar el disco “Dueño del soneo” porque el género estaba en la transición de la salsa a la balada. Y era necesario que el público que no sabía de salsa tradicional, al escuchar a Eddie Santiago, David Pabón y Willie González, no se engañara pensando que ésos eran los soneros bravos. Para mí era necesario abrirle los ojos a la gente”, recuerda Cano Estremera, apodado también, por su albinismo, “El Niño de Oro”.
Mientras otros cantantes enfocaban sus talentos en la llamada salsa cosmética, Cano perfiló como una especie de “salvador” para la expresión.
La jugada propició los encuentros de soneros en tarimas como la del Día Nacional de la Salsa, de los centros nocturnos y de los coliseos. Sus duelos con José Alberto “El Canario” y Domingo Quiñones son épicas salseras que han trascendido a otras latitudes. “Fue una logística que revitalizó la salsa y le enseñó al público la diferencia entre los cantantes y los improvisadores. Esto revitalizó la salsa, como en este momento lo hubiera hecho mi reunión con Bobby Valentín, que lamentablemente quedó en nada”.
Cano, sin embargo, aclara que su desarrollo como sonero no discurrió al lado del “Rey del Bajo”. Su padre Aquilino disfrutaba de los elepés de Ramito, Chuito el de Bayamón y otros trovadores. Cano los escuchaba mientras se mecía en un columpio del patio del caserío. Los secretos de la rima y la improvisación son herencia de los exponentes de la trova borincana y del estudio de los estilos de Marvin Santiago e Ismael Rivera.
“La rima es indispensable para cantar salsa. No estudié la escuela cubana hasta después de oír a Maelo. Y como deseaba sobresalir como un cantante diferente me nutrí mucho de Ella Fitzgerald, Al Jarreau y George Benson”, explica.
Su vocabulario, uno de los más vastos en la salsa, es fruto de un reto muy original: aprender una palabra cada día. “Aprendí poco en la escuela Haydeé Rexach y no fui a la universidad. Pero jamás olvidé al maestro que me dijo que una palabra por día eran 365 al año”.
En cualquier foro hoy afirma que es el sonero más versado del género. No admira a ninguno de los cantantes de su generación, incluyendo a Gilbertito, Domingo Quiñones y Hermán Oliveras, cotizados entre lo más sensacional y original del género. “Yo soy el menos malo que hay. No puedo sentarme a escuchar un disco para decir voy a aprender con éste. Por eso ya no oigo salsa”.
Su fama de rebelde e irreverente le ha forjado una imagen negativa que le ha pasado factura. El Fideicomiso de Parques Nacionales lo vetó tras un concierto en el Anfiteatro Tito Puente en que dedicó frases peyorativas a la ex gobernadora Sila María Calderón. “Llegó un momento en mi carrera en que se me negó trabajo y se me cerraron muchas puertas por mi personalidad. Yo adopté parte del estilo de los reguetoneros que expresaban abiertamente sus frustraciones e insatisfacciones”, explica.
El verdadero Cano Estremera, de 50 años, es el esposo de la joven profesional Yamira Arce, que lo ayuda en su calendario de presentaciones, padre de Carla, Gilmarie y Eric Joel, y abuelo de cinco niños. Yamira lo acompaña en estos días en que teme por su vida, debido a la enfermedad de fibrosis pulmonar que suele afectar a las personas con albinismo.
Criado por Cástulo López con una disciplina conservadora y religiosa, Cano se define como “un penepé de izquierda” que favorece la estadidad para Puerto Rico. “Patria con hambre no es patria”, sentencia.
Su albinismo ha sido el detonante de algunas dificultades que ha enfrentado en la industria. Percibe que no pocas personas lo subestiman y dudan de sus capacidades. “Piensan que uno es bruto; que uno no puede pensar. Y se equivocan”. En el ojo derecho sólo tiene un 10% de visión y por el izquierdo no ve absolutamente nada, debido a una pedrada recibida durante su niñez que le impide leer y manejar.
Se crió en el residencial Fray Bartolomé de las Casas y lo pregona a mucha honra, aclarando que nunca ha usado drogas y que en los caseríos la mayoría de la gente es muy decente.Comentario de: Juan M. Díaz
Bobby Valentín y Carlos “Cano” Estremera aún no se han estrechado las manos para formalizar su sociedad en la producción del concierto que esperan celebrar este año en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot.Ambos, sin embargo, coincidieron en que su junte es inminente y perfila como el evento que se necesita para levantar la salsa.“Espero que se den las condiciones y sería una buena base para que el género vuelva a despertar. Es una cuestión de convocatoria. Vamos a animar la parte tradicional de lo que es el género. Nuestro éxito fue a base de la calidad del producto. Cuando lo analizo es increíble porque sin logística corporativa internacional llegamos a otros mercados, como Cali, en Colombia y Panamá”, dijo Estremera desde California, a donde viajó el pasado fin de semana para tocar en los clubes Roccapulco de San Francisco y Proud Bird en Los Ángeles.El tiempo no se detiene y, tarde o temprano, los intérpretes de “La boda de ella” se debían reunir, como lo cristalizó Promotores Latinos hace más de una década.“Es un encuentro que el público quiere ver, como los de Harlow y Miranda, Palmieri y Quintana y Andy con El Gran Combo. A mí, como disquero, me interesa grabarlo. Hemos hablado de hacerlo no sólo en Puerto Rico, sino en Centro, Suramérica y varias ciudades de Estados Unidos. De hacerse este año, sería para octubre o noviembre”, indicó Valentín.La negociación entre el Dueño del Soneo y el Rey del Bajo incluiría el concierto, un disco en vivo, otro de estudio, un DVD y una serie de presentaciones por Perú, Venezuela, Panamá y Nueva York.Los artistas se reunirán a finales de junio para coordinar su plan de trabajo. A pesar de sus diferencias y asperezas, conversarán y colaborarán en armonía.“Será borrón y cuenta nueva porque mejor es recordar lo positivo que hubo en lo musical. Los tragos amargos no los debemos mencionar. Esto debe ser beneficioso para ambos”, sostuvo Valentín.El Rey del Bajo conserva en su archivo los arreglos de “La boda de ella”, “Manuel García”, “El muñeco de la ciudad”, “El caimán”, “Canta mi gallo”, “Si me caso mejoro”, “El compromiso”, “La novia automática”, “La gringa” y otros éxitos.“Mi familia, mi esposa y mis hijos me ha dicho que es bueno que se haga, que es muy positivo y debemos dejar las diferencias a un lado porque tenemos el deseo de hacerlo y las energías”, añadió Valentín, quien guarda con celo varias canciones inéditas para el Cano.Al sonero albino, orgullo del residencial Fray Bartolomé de las Casas en Barrio Obrero, le ilusiona la idea de retomar su carrera con Valentín, que se extendió de 1978 a 1982.“Estoy dispuesto a hacer el evento porque uno no debe seguir posponiendo esto. Yo iría por encima de la rencilla personal que hubo para hacerlo. Vamos a trabajar, no a ser amigos. Y será Cano con la orquesta de Bobby Valentín, sin otros cantantes invitados”, dijo el sonero.Estremera sustituyó a Luigi Texidor en la banda de Valentín, quien planificaba su lanzamiento como solista con su sello Bronco después de la edición del elepé “En acción”.Los términos no convencieron a Estremera, quien optó por separarse de su maestro de manera poco amigable.Comentario por: Jaime Torres.
Bobby y Cano: "el dinero pesó más"
Cano Estremera alega que recibió en su hogar a Bobby Valentín y que conversaron durante poco más de tres horas sobre su reencuentro en un concierto y la producción de un disco.La negociación, según alega Cano, colapsó cuando días después el promotor Pepe Dueño mejoró sustancialmente la oferta que el productor César Sainz le presentó a los intérpretes de “La boda de ella”.
Bobby ha declinado reaccionar a la controversia y Cano se ha reiterado en que si no es con Sainz las colaboraciones no serán posibles.
Parece, con el respeto que se merecen ambos, un cuento ya leído que reconfirma que, lamentablemente, el dinero es más importante que la deferencia que merece el pueblo que los catapultó a la cima de la popularidad comprando los discos y desbordando los salones de baile donde durante casi ocho años interpretaron los éxitos “El muñeco de la ciudad”, “Canta mi gallo”, “Manuel García”, “Si me caso mejoro”, “La mujer y la primavera”, “El gato”, “El compromiso”, “La novia automática”, “La gringa” y otros.
Un cuento leído, en que el dinero pesó más, como ha sucedido con las diferencias que ahora mismo mantienen distanciados a Willie Colón y Rubén Blades y con las discrepancias entre Papo Lucca con los ex cantantes de la Sonora Ponceña, Yolanda Rivera y Luigi Texidor.
En este caso, no sé por cuántos miles de dólares más, Bobby y Cano han desaprovechado la oportunidad de revitalizar la salsa con un evento que desean los melómanos de Puerto Rico, Perú, Colombia, Venezuela y Panamá.A largo plazo, indiscutiblemente, hubiesen desembolsado un dineral, en una época de recesión en la economía a nivel mundial.
El destino, tal vez las circunstancias de la salsa en Puerto Rico, propició la oportunidad de reescribir su historia y reivindicar errores del pasado, como la triste suerte -por las razones que sean- que corrió el Cano al lanzar su primer cd “El Niño de Oro”; el malestar que causó en Cano el disco con aplausos enlatados que Valentín lanzó después del concierto que les produjo Rafo Muñiz y lo ofendido que Bobby se ha sentido con sus palabras.
no se ponen de acuerdo
Parece que Cano Estremera y Bobby Valentín compartirán el escenario en otra vida porque en la presente no se ponen de acuerdo.Días atrás se reunieron durante casi tres horas para intercambiar impresiones sobre su reencuentro en un concierto y la grabación de un disco, pero la negociación no progresó cuando otro promotor le presentó una mejor oferta a Bobby.Semanas atrás, éste reconfirmó por una emisora radial la información publicada originalmente por este diario. En su reunión en la residencia de Estremera, en un condominio exclusivo de Carolina, presuntamente acordaron los términos de la propuesta que le remitirían a César Sainz, de Rompeolas Inc.“Bobby llegó a mi casa cabizbajo y humilde, dispuesto a escuchar. Salió contento con lo que acordamos pedirle a César. Y le presenté la propuesta, pero más adelante me comunicó que aguantara la negociación porque estudiaba mejores ofertas”, narró Estremera.Por principios, Cano le ripostó que no habría concierto si no es con César Sainz. “Yo le di mi palabra a Sainz y no me parece justo”, reiteró.Bobby Valentín declinó reaccionar a la controversia.Cano, por su parte, expresó que su antiguo mentor lo ha defraudado.“Aquí en mi casa me pudo decir que nuestra reunión costaba más. Era importante hacerlo aquí y luego vender los otros eventos en otros lugares. No debió llegar a un acuerdo conmigo y dejar que yo sometiera la propuesta para después echarse atrás”, señaló Cano al revelar que José Rafael “Pepe” Dueño es el promotor que mejoró la oferta de Rompeolas.Sainz, por su parte, se disponía a desembolsar el primer adelanto monetario para los artistas. El concierto, preliminarmente, lo consideraron para el 14 de febrero de 2010.“Debo decir que nunca hablé con Bobby porque Cano era el intermediario entre nosotros. No tengo porqué dudar de la palabra de Cano porque he trabajado con él anteriormente en planos de honestidad”.Con el respaldo de Sainz, ahora Cano coordina su regreso al Anfiteatro Tito Puente del Parque Luis Muñoz Marín con el concierto “Como me de la gana”, anunciado para el 29 de agosto y cuyos boletos ya están a la venta en Ticketpop a $32.“Voy para el anfiteatro sin restricciones, más para el pueblo, más suelto”.Comentario por: Jaime Torres Torres.


